domingo, 5 de diciembre de 2010

Muda postjuvenil parcial en paseriformes


La muda es un proceso totalmente necesario para las aves. Las plumas viejas ya desgastadas, descoloridas y que empiezan a perder calidad para sus cumplir sus funciones (vuelo, termorregulación, lenguaje corporal...) deben ser sustituidas por otras nuevas. Existen dos tipos de muda: completa y parcial. La primera de éstas se caracteriza, como su denominación indica, en mudar absolutamente todas las plumas, esfuerzo de un enorme gasto energético y que conlleva una gran pérdida de peso. En el segundo de los tipos, la parcial, el ave puede mudar las plumas de contorno del cuerpo o parte de las plumas de vuelo.

El caso de los individuos juveniles es algo distinto. Su patrón de muda viene condicionado por la circunstancia de que son aves que rompieron el cascarón en abril o mayo y han pasado su primera etapa de vida calentitos en el nido, con todo el plumón del que la madre naturaleza y la genética les provee, pero ya han comenzado a hacer vida propia y necesitan una nueva ropa con la que afrontar el otoño y el invierno que se avecina. Sus plumas de vuelo son nuevas, de menor calidad que las del adulto, pero nuevas al fin y al cabo, y les permiten volar sin ningún tipo de problemas. Ante la falta de necesidad de mudar estas plumas, ya que el sustituir las plumas de vuelo que ya tienen no compensa el esfuerzo energético de cambiarlas, el individuo se centra en cambiar sólo las plumas que sí le son necesarias de cambiar, es decir, las corporales, que les van a otorgar cualidades termoaislantes suficientes para pasar su primer invierno.

Así pues, en la mayoría de paseriformes se da lo que se denomina estrategia 1 de muda (Mucho más que plumas), o lo que es lo mismo, los jóvenes del año realizan una muda parcial en su primer verano, mientras que del segundo verano en adelante llevan a cabo mudas completas de verano en verano, no mudando nada durante el resto del año.

En la anterior imagen, obtenida del Atlas de Identificación de las Aves de Aragón (Javier Blasco Zumeta), se muestra la muda postjuvenil parcial del mirlo (Turdus merula). Coloreadas de rojo aparecen las plumas que todos los individuos mudan en su primer verano, mientras que en amarillo aparecen las plumas que sólo algunos individuos mudan. La extensión de la muda parcial está condicionada por factores como la alimentación. Aves con una ingesta considerable se pueden permitir el mudar más plumas en su muda parcial, ya que no les supone un sacrificio energético tan grande como a otras que estén más desnutridas.

Ala de un mirlo (Turdus merula) macho después de su muda postjuvenil parcial

Esta segunda imagen, corresponde a una fotografía real de un mirlo tomada en el campo. A pesar de que pueda parecer un montaje con photoshop, no es así, sino que las plumas más pardas o marrones son las correspondientes a la etapa juvenil y las más oscuras, de un intenso negro (ya que es un macho) son las nuevas plumas, cambiadas en la muda postjuvenil parcial. He seleccionado precisamente una foto de esta especie porque el contraste entre plumas viejas y nuevas es muy grande y se aprecia sin ningún tipo de problema. Como se observa, se ajusta perfectamente al patrón que Javier Blasco Zumeta indica para la especie, habiendo mudado todas las pequeñas, medianas y grandes coberteras, carpal, álula, terciarias e incluso alguna secundaria.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Diferencias entre macho y hembra juveniles de Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)

Ésta es prácticamente una continuación de la entrada anterior, sobre anillamiento de cernícalos vulgares (Falco tinnunculus). En este caso trataré de explicar de manera básica las diferencias existentes entre machos y hembras juveniles.

Comparativa del ala, dorso y cabeza de un macho (arriba) y una hembra (abajo) juveniles de Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)

En esta primera foto se puede apreciar que ambos individuos, capturados el mismo día, presentan un plumaje típicamente juvenil, en el que prácticamente todas las plumas conservan el borde antecino que comenté en la entrada anterior. La principal diferencia en cuanto al sexado se encuentra en la forma de las motas oscuras sobre el fondo marrón. El macho da la sensación de tener un dorso y unas coberteras más limpios de motas que la hembra. Este "efecto óptico" no es ni más ni menos que el resultado de los distintos diseños que estas motas adquieren según el sexo. El macho tiene motas más pequeñas que las de la hembra, pero además la forma también es distinta, siendo en el macho más fina y apuntada, con forma de rombo, y por contra en la hembra mucho más ancha y casi de forma triangular, en forma de punta de flecha un tanto ancha.

Comparativa de la cola de un macho (izquierda) y una hembra (derecha) juveniles de Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)

Si echamos un vistazo a la cola, ambas son de tonos muy semejantes, si bien la del macho tiene un tono más grisáceo (un tanto exagerado en este caso por el balance de colores de cada fotografía...). Las hembras viejas tienden a tornar de gris sus rectrices, pero esto no sucede en los juveniles. Ya que estas sutiles diferencias de tonalidades no son siempre fácilmente apreciables, podemos fijarnos en un caracter que es definitivo: los machos tienen las supracoberteras caudales grises, si ya están mudadas, mientras que las hembras, por mucho que consigan grisear su cola, nunca llegan a tener también de este color las SCC.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Anillamiento de cernícalos vulgares (Falco tinnunculus)

Esta mañana tuve una nueva toma de contacto con el ave que captaba toda mi atención durante mi infancia y por la que, por tanto, siento un especial aprecio: el cernícalo vulgar (Falco tinnunculus). Bal chatri en mano, la expedición partió de Chiclana, dirección a las Cañadas de Puerto Real, con Rafael, Luis, Bea y un servidor como integrantes, además de la más que necesaria compañía del pequeño "Espini", roedor que habría de darnos las alegrías de la mañana.

Todavía no habíamos parado a desayunar cuando tuvimos que ponernos manos a la obra porque un joven hambriento no pudo resistirse a la tentación que le suponía el movimiento de "Espini".

Falco tinnunculus. Macho joven.

Tras cargar pilas en la Venta Rosario, nos hicimos más kilómetros que una mula vieja en busca de algún cernícalo que desde su posadero estuviera en busca de alguna presa que llevarse al pico. La densa niebla que nos acompañó durante toda la mañana y la ausencia de pájaros nos lo dificultaron en gran medida hasta que al final, con la esperanza ya casi perdida y de vuelta a casa, nos topamos con una hembrita que decidida se tiró a por nuestro ratoncillo.

Falco tinnunculus. Hembra adulta.

Falco tinnunculus. Detalle de las garras de una hembra adulta.

Falco tinnunculus. Hembra adulta. Detalle de la cola.

También me pareció interesante tomar fotos del ala de ambos ejemplares y luego he compuesto una foto en la que se ver perfectamente la comparativa entre sus caracteres:

Comparativa del ala de dos individuos de Falco tinnunculus. Arriba macho joven, abajo hembra adulta.

En lo que a sexos se refiere, el macho no tiene el extenso moteado que tiene la hembra, además de que sus motas son mucho más finas en comparación con la anchura que poseen las de la hembra. Cabe destacar que el macho comienza a tener un atisbo del futuro color gris que predominará en su cabeza.

Para el datado, nos podemos fijar en varios caracteres: el macho es un juvenil, es decir, un ave nacida este año. Todas sus plumas de vuelo tienen un borde ante, típico de juveniles. Por otra parte, como comenté anteriormente, la cabeza aparece barrada, algo típico que jóvenes, mientras que la cabeza de un macho adulto debería ser gris. La hembra carece de ese borde antecino y todas sus plumas son de una misma generación. Plumaje completamente nuevo en comparación con el del joven macho, que presenta un desgaste bastante acusado en las puntas de las primarias.

En fin, una buena mañana disfrutando de estos preciosos animales y de la buena compañía.


P.D.: Ningún roedor resultó herido o muerto durante la captura de estas rapaces.

Me gustaría dedicar esta entrada a Rafael Sánchez Carrión, por todo el interés y dedicación que ha depositado en mi aprendizaje. Gracias, Rafael.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Report Salida en Barco por Cádiz

6 de noviembre. Hartos de tan sólo poder observar desde la distancia cómo las aves marinas sobrevuelan nuestras costas, decidimos dar un pasito adelante y embarcarnos en una nueva aventura, nunca mejor dicho. La idea que desde hacía meses nos rondaba la cabeza, ayer por fin se hizo realidad.

Nos esperaba un día meteorológicamente espectacular, más típico de mayo que de noviembre. A cuentagotas fuimos llegando a Puerto América sobre las 9 de la mañana, momento de reencuentro y de conocer a otros colegas de pasión, hasta entonces desconocidos. Enseguida vino a recibirnos Alexis Gasalla, patrón del Hespérides, barco velero que minutos más tarde recibiría a tripulación de esta experiencia piloto:


En la foto, de izquierda a derecha y empezando por arriba: Fran Romero, Maribel Rubio, Alberto Álvarez, Óscar Llama; Juli Bruggi, Carlos Moreno, Ale Ochoa, Jose Portillo; y Rafa García (y un servidor, Pablo Barrena, detrás de la cámara).


Entre expresiones de asombro por el magnífico equipamiento de nuestra embarcación, preparativos y ilusionadas charlas que se mantenían en cubierta, finalmente zarpamos a las 10:10 h. Rodeamos Cádiz por su cara más septentrional, surcando la canal vieja y dejando, primero a estribor la Catedral y más tarde a babor unas preciosas vistas de la Alameda Apodaca, el Castillo de San Sebastián, la viñera Caleta y su Balneario. No habíamos tenido aún tiempo de darnos cuenta de que estábamos embarcados y ya nos habían visitado un págalo parásito (Stercorarius parasiticus) y una curiosa gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus), amén de algunos charranes y gaviotas más comunes.


Apenas dejamos atrás Cádiz, el paisaje cambió. Las gaviotas dejaron paso a los alcatraces y págalos grandes, del mismo modo que tuvimos la oportunidad de disfrutar de movimientos migratorios al Sur tan interesantes como el de varios banditos de bisbitas comunes (Anthus pratensis) y de alguna mariposa sin identificar, ya bien entrados en mar.

A las 12:05 y ya habiendo ganado unas 5-6 millas de la costa, decidimos que había llegado la hora de comprobar la efectividad de nuestra arma mejor guardada: el chum. Tras diez minutos de tensión e intriga, apareció una solitaria gaviota cabecinegra, que pocos minutos después fue secundada por alguna patiamarilla (Larus michahellis). Estas parecieron atraer la atención de hasta seis alcatraces que sin embargo no mostraron ningún interés por quedarse y posteriormente de un charrán patinegro que nos deleitó con alguno de sus bellos picados. A las 12:35, media hora después de haber creado nuestro oloroso reclamo, hicieron acto de presencia dos paíños de Leach (Oceanodroma leucorhoa) que se movían de manera inquieta y viva sobre la superficie del agua, picoteando sin dejar de moverse. Nos acercamos a ellos y disfrutamos durante unos minutos de estos bonitos animales, que pronto se vieron acompañados por una gaviota de Audouin (Larus audouinii) adulta, hasta que tanto revuelo llamó la atención de un skua, que se acercó a la mancha y nos aguó la fiesta.

Ya era hora de buscar un nuevo punto de observación y tras discutirlo entre todos los tripulantes y el patrón, tomamos rumbo a Chipiona sobre las 13:00 para acercarnos a la desembocadura del Guadalquivir y aprovechar la presencia de algún pesquero, que sin duda habría de atraer a nuestras queridas marinas. Durante el trayecto aprovechamos para almorzar, hacer prácticas de navegación y ojear alguna revista de sumo interés ornitológico.

Una vez tomamos posición, gastamos nuestra segunda y última bala de chum, que no dio los frutos esperados. Apenas una Audouin y algunos págalos grandes se acercaron por allí. Sin embargo, nos percatamos de la presencia de un barco pesquero parado a poca distancia de nosotros, que estaba rodeado por una nube y un par de densas balsas de marinas. Poniendo en una balanza el escaso éxito de nuestro chum y la concentración cerca del pesquero, decidimos que lo más conveniente era acercarnos a éste último.


Ante la estupefacción de los pescadores, nos ataviamos con nuestros prismáticos y las cámaras de fotos y pudimos disfrutar del vuelo de los numerosos alcatraces a pocos metros de nosotros, así como del acoso que hasta 28 págalos grandes infligían a las gaviotas patiamarillas y sombrías (Larus fuscus). Fue entonces cuando una voz nos avisó de que debíamos fijarnos a ras de agua, algo más en el horizonte, ya que un pequeño paíño común (Hydrobates pelagicus) zigzagueaba entre la balsa de alcatraces en busca de algo que llevarse al pico. Una vez saciada nuestra sed fotográfica, rodeamos el pequeño pesquero, pasando muy cerca de la balsa de bassanus y viendo cómo tres pardelas baleares (Puffinus mauretanicus) seguían con su vuelo migratorio hacia el Sur, en busca de la entrada al Mediterráneo. De paso sobre la mancha que previamente habíamos creado, observamos el que sería el último de los paíños boreales de la jornada.








Tomamos rumbo de vuelta a Puerto América a las 15:00, desplegando velas, más de manera simbólica que eficaz, ya que el viento brillaba por su ausencia, por lo que finalmente volvimos a la navegación a motor. De camino a casa vimos una solitaria pardela cenicienta (Calonectris diomedea), más alcatraces y págalos grandes, ya habituales compañeros de viaje, y una última sorpresa en forma de págalo pomarino (Stercorarius pomarinus). Ya casi en Cádiz, con el ocaso cerca y las rocas del Castillo de San Sebastián cubiertas por la pleamar, nos recibieron los charranes y las gaviotas, acabando nuestra aventura donde la empezamos, a las 18:00.


En definitiva, una experiencia inolvidable, en la que yo particularmente era primerizo, rodeados de aves marinas, buena gente y buen ambiente. Sin duda repetiremos. Habrá más y mejor.

La salida en números:

Especie
Número
Págalo parásito (Stercorarius parasiticus)
2
Charrán patinegro (Sterna sandvicensis)
No contado
Gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus)
3
Gaviota reidora (Larus ridibundus)
No contado
Alcatraz atlántico (Morus bassanus)
50
Bisbita común (Anthus pratensis)
No contado
Págalo grande (Stercorarius skua)
68
Cormorán grande (Phalacrocorax carbo)
3
Gaviota de Audouin (Larus audouinii)
2
Paíño de Leach (Oceanodroma leucorhoa)
3
Gaviota sombría (Larus fuscus)
No contado
Gaviota patiamarilla (Larus michahellis)
No contado
Paíño común (Hydrobates pelagicus)
1
Pardela balear (Puffinus mauretanicus)
3
Pardela cenicienta (Calonectris diomedea)
1
Págalo pomarino (Stercorarius pomarinus)
1
Charrán común (Sterna hirundo)
No contado

jueves, 14 de octubre de 2010

Águila Real en Nerpio

Hoy ha sido mi primer encuentro con la única de las rapaces de Europa Occidental que me quedaba por ver: el Águila Real. Este adulto nos sorprendió volando bajo hacia nosotros cuando nos dirigiamos al Cortijo Guillén (Yetas), tan bajo que a simple vista se distinguían todos sus rasgos.


Foto: Sören Greule

domingo, 10 de octubre de 2010

Reyezuelo listado (Regulus ignicapillus)

Hoy el día no ha acompañado. Lluvia intermitente y nubes amenazadoras. Aún así hemos estado jugando a esquivar a la meteorología adversa y hemos estado poniendo y quitando las redes. Y la verdad es que ha merecido la pena. Un pequeño reyezuelo listado cayó en la única red que hemos podido abrir a ratos. Para mí era la primera vez que anillaba esta especie... un bicho precioso.






Fotos de Sören Greule.
Posted by Picasa

sábado, 9 de octubre de 2010

Anillando en Nerpio


Lo de colaborar en el Poryecto Alas para Nerpio está siendo toda una experiencia. La convivencia en el cortijo Guillén con gente muy variopinta (alemanes, gente de la zona, de Madrid, ingleses y lo que queda por venir...) alterna sus tardes con las mañanas de anillamiento. Además de las exóticas currucas capirotadas y petirrojos típicos de la época, hemos tenido la suerte de anillar bichos bastante curiosos para gente tan meriodional como nosotros. Como muestra un botón:

Escribano montesino (Emberiza cia)

Herrerillo capuchino (Parus cristatus)

Curruca rabilarga (Sylvia undata)

Piquituerto (Loxia curvirostra)

Carbonero garrapinos (Periparus ater)

La primera semana nerpiana ha deparado sorpresas (y tanto chato...) y experiencias pajariles mil., entre otras cuatro especies que nunca había anillado. La cosa promete... y sólo hemos completado la mitad de la estancia.

martes, 7 de septiembre de 2010

Gaviotas de Audouin en Tres Amigos

Hoy, pasando de camino al Centro de Visitantes del Parque Natural Bahía de Cádiz, me encontré con una agradable sorpresa. A mi derecha, en la Salina de Tres Amigos, había una congregación de unas 150 gaviotas de Audouin (Larus audouinii), descansando y siendo también incordiadas por sus primas, las patiamarillas.

Larus audouinii © Rafa García Costales

A mi entender se trata de un importante número de individuos de L. audouinii en la zona en la que nos encontramos, bastante alejados de los puntos calientes para esta especie, que se encuentran en la costa mediterránea, principalmente en el Delta del Ebro, máxime si tenemos en cuenta que este lárido sólo cuenta con una población mundial que ronda las 18500-19000 parejas según las últimas estimas.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Guía de las Aves Acuáticas y Marinas del Parque Natural Bahía de Cádiz

Hoy tengo que felicitar a mi amigo Rafa García Costales por la publicación de su opera prima en solitario, la Guía de Aves Acuáticas y Marinas del Parque Natural Bahía de Cádiz. El fruto de su trabajo durante todos estos años verá la luz de manera definitiva el próximo viernes 10 de septiembre, cuando él mismo la presentará al público en general a las 18:30 en el Centro de Visitantes del Parque Natural (San Fernando).



Os animo a todos a asistir, apoyar a Rafa en un día que de seguro será especial para él y de paso para llevaros un ejemplar de esta bonita obra a vuestra casa.

¡Enhorabuena Rafa!

jueves, 10 de junio de 2010

Las lluvias del invierno dan trabajo a los halconeros


Estos dos elementos que en principio tienen poco o nada que ver, van de la mano esta vez. Y es que, las fuertes lluvias de este invierno están propiciando que la cantidad de mosquitos sea desorbitada. Esto favorece la concentración de aves insectivoras, como por ejemplo los vencejos, en bandos gigantescos para alimentarse, lo que puede llegar a ser un grave problema de seguridad en puntos clave como aeropuertos.

Según se hace eco hoy el Diario de Mallorca, el aeropuerto de Son Sant Joan cuenta con nada menos que quince halcones gerifaltes para evitar problemas en las pistas. A la pregunta de si los mosquitos han conseguido darles más trabajo, el propio Antoni Mas, jefe de los halconeros del aeropuerto, responde que "Sí, sin lugar a dudas. Nunca habíamos tenido un año con tantos mosquitos como éste. Y los insectos han atraído a muchas aves, pero los mayores problemas no los han ocasionado los vencejos. Pero tenemos de todo: garzas reales, garcillas, patos, gaviotas..."

lunes, 17 de mayo de 2010

Garcilla cangrejera en Costa Ballena (Rota)


No es que se trate de una rareza, pero ciertamente esta garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) es una cita de interés para unas lagunas artificiales que actualmente están a rebosar de cigüeñuelas, canasteras, ánades, ánsares, fochas, etc.

Garcilla cangrejera Ardeola ralloides Squacco Heron

sábado, 15 de mayo de 2010

Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus)

 
Chorlitejo patinegro Charadrius alexandrinus Kentish Plover

 Chorlitejo patinegro Charadrius alexandrinus Kentish Plover

martes, 27 de abril de 2010

Si hubiera podido elegir...


Si me hubiera sido otorgada la potestad de elegir el envase físico de mi alma, no habría elegido ser yo, sino algo más importante: una hormiga, una lombriz, un petirrojo... Cada una de esas almas se ve sometida a diario al azote de la peor plaga de la historia del planeta Tierra: el ser humano. No nos dimos cuenta todavía de que este mundo no nos pertenece, que en él sólo estamos de prestado y que nos fue encargado cuidar de él, tarea que sin duda no estamos llevando a cabo de manera eficiente. 

El ser humano no debería tener que restaurar, recuperar, reconstruir... son verbos que llevan incorporado el prefijo "re-", es decir, "volver a" ó, lo que es lo mismo, "romper para luego reparar". Pero todos sabemos que si un jarrón se rompe, por mucho empeño, esfuerzo y sudor que le dediquemos, nunca volverá a ser el original, sino un jarrón reparado, con signos evidentes del traumatismo que sufrió. Como alguna vez me ha dicho mi madre, no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia. El ser humano es una máquina de ensuciar, literal y ecológicamente hablando. Valdría mil veces más que no tuviéramos que "reparar" lo que llevamos miles de años intentando, y consiguiendo con bastante éxito por cierto, romper. Vamos camino de encontrarnos en pocos años con un gran porcentaje de bosques cuadriculados, con árboles ordenados como si de un tablero de ajedrez se tratara; con cientos de especies que sólo podremos continuar viendo en fotos; con una biodiversidad genética escasa o nula... Témome mucho que el esfuerzo de la comunidad científica sólo servirá para la desaceleración de esta devastación y en ningún caso para una "recuperación" real de la calidad ecológica del planeta.

Por todo esto, si yo hubiera podido elegir, habría sido uno más en el planeta Tierra (una hormiga, una lombriz, un petirrojo...) y no una parte de la bochornosa plaga en la que nos hemos convertido.

lunes, 26 de abril de 2010

Censo del camino de la EDAR de Cádiz


Hoy me he entretenido en hacer un transecto en mi coche siguiendo el carril de la EDAR de Cádiz, entre la curva de Torregorda y el acceso por Bahía Sur. En total: 4,1 km. recorridos en 31 minutos, lo que hace una media de unos 8 km/h. en coche, teniendo también en cuenta que el transecto lo he realizado solo, por lo que he tenido que pararme para tomar nota de las aves observadas. Los resultados obtenidos han sido los siguientes:


Especie Total individuos Ind./km.
Himantopus himantopus 70 17,07
Sturnus vulgaris 56 13,66
Larus michahellis 41 10,00
Hirundo rustica 37 9,02
Delichon urbicum 20 4,88
Passer domesticus 8 1,95
Tringa totanus 8 1,95
Cisticola juncidis 4 0,98
Apus apus 3 0,73
Anas platyrhynchos 3 0,73
Pica pica 2 0,49
Egretta garzetta 2 0,49
Falco tinnunculus 1 0,24
Cyanistes caeruleus 1 0,24
Arenaria interpres 1 0,24
Limosa limosa 1 0,24
Carduelis carduelis 1 0,24
Actitis hypoleucos 1 0,24
Total general 260 63,41

No es que sean unos datos espectaculares, ni tampoco demasiado interesantes desde el punto de vista científico, pero sólo con echar un simple vistazo a los resultados, nos damos cuenta de por donde nos estamos moviendo y en qué época del año estamos: los más abundantes son Larus michahellis e Himantopus himantopus, dos especies reproductoras en la zona; además, la abundancia de hirundínidos (sin duda mermada por el viento de levante) es una muestra de la estación del año en la que nos encontramos. Para acabar, resaltar la presencia de un herrerillo (Cyanistes caeruleus), seguramente un poco desorientado.

Gorrión común (Passer domesticus)


Seguramente el más urbano de nuestros pájaros, sea también por ello uno de los más infravalorados. Estamos tan acostumbrados a verlos en parques, centros comerciales, jardines, plazas, etc. que no nos detenemos a observarlos en detalle, menospreciando así la belleza que sin duda alguna poseen.

El gorrión común (Passer domesticus ó House Sparrow) tiene una muda completa en verano tanto en individuos adultos como en juveniles, y que generalmente empieza en agosto, pero que puede adelantarse un mes o incluso más.

Gorrión común Passer domesticus House Sparrow

En este caso se trata de un macho adulto: pico, garganta, pecho y zona ocular completamente negros, píleo grisáceo y cabeza bastante rojiza por los laterales. En la ssp. nominal el píleo aparece grisáceo y los cachetes también, mientras que en la ssp. italiae la cabeza es completamente rojiza, píleo incluido, y los cachetes aparecen blancos. En el individuo anillado en este caso, los cachetes aparecen anormalmente blancos, pudiendo ser una variación individual, ya que debiera tratarse de un ejemplar de la ssp. domesticus.

Gorrión común Passer domesticus House Sparrow

El dorso aparece en tonos grises, oscuros y rojizos en su parte superior.

Gorrión común Passer domesticus House Sparrow

Por último, en esta foto se observa claramente el contraste entre el blanco de los cachetes y el gris del pecho. Si hacemos zoom en el ojo, podemos ver cómo el iris oscuro de este gorrión es calcado al sistema de diafragma que usan las cámaras de fotos para dejar pasar más o menos luz:

Gorrión común Passer domesticus House Sparrow
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