jueves, 25 de noviembre de 2010

Anillamiento de cernícalos vulgares (Falco tinnunculus)

Esta mañana tuve una nueva toma de contacto con el ave que captaba toda mi atención durante mi infancia y por la que, por tanto, siento un especial aprecio: el cernícalo vulgar (Falco tinnunculus). Bal chatri en mano, la expedición partió de Chiclana, dirección a las Cañadas de Puerto Real, con Rafael, Luis, Bea y un servidor como integrantes, además de la más que necesaria compañía del pequeño "Espini", roedor que habría de darnos las alegrías de la mañana.

Todavía no habíamos parado a desayunar cuando tuvimos que ponernos manos a la obra porque un joven hambriento no pudo resistirse a la tentación que le suponía el movimiento de "Espini".

Falco tinnunculus. Macho joven.

Tras cargar pilas en la Venta Rosario, nos hicimos más kilómetros que una mula vieja en busca de algún cernícalo que desde su posadero estuviera en busca de alguna presa que llevarse al pico. La densa niebla que nos acompañó durante toda la mañana y la ausencia de pájaros nos lo dificultaron en gran medida hasta que al final, con la esperanza ya casi perdida y de vuelta a casa, nos topamos con una hembrita que decidida se tiró a por nuestro ratoncillo.

Falco tinnunculus. Hembra adulta.

Falco tinnunculus. Detalle de las garras de una hembra adulta.

Falco tinnunculus. Hembra adulta. Detalle de la cola.

También me pareció interesante tomar fotos del ala de ambos ejemplares y luego he compuesto una foto en la que se ver perfectamente la comparativa entre sus caracteres:

Comparativa del ala de dos individuos de Falco tinnunculus. Arriba macho joven, abajo hembra adulta.

En lo que a sexos se refiere, el macho no tiene el extenso moteado que tiene la hembra, además de que sus motas son mucho más finas en comparación con la anchura que poseen las de la hembra. Cabe destacar que el macho comienza a tener un atisbo del futuro color gris que predominará en su cabeza.

Para el datado, nos podemos fijar en varios caracteres: el macho es un juvenil, es decir, un ave nacida este año. Todas sus plumas de vuelo tienen un borde ante, típico de juveniles. Por otra parte, como comenté anteriormente, la cabeza aparece barrada, algo típico que jóvenes, mientras que la cabeza de un macho adulto debería ser gris. La hembra carece de ese borde antecino y todas sus plumas son de una misma generación. Plumaje completamente nuevo en comparación con el del joven macho, que presenta un desgaste bastante acusado en las puntas de las primarias.

En fin, una buena mañana disfrutando de estos preciosos animales y de la buena compañía.


P.D.: Ningún roedor resultó herido o muerto durante la captura de estas rapaces.

Me gustaría dedicar esta entrada a Rafael Sánchez Carrión, por todo el interés y dedicación que ha depositado en mi aprendizaje. Gracias, Rafael.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante, bien documentado y gracias por la dedicatoria, la confianza se gana día a día y tú eres constante, enhorabuena por tu blog.

Rafael Sánchez

Celadus dijo...

Seguimos aprendiendo.
Un saludo,
Paco Guerrero.

Manolo Andrés dijo...

Enhorabuena, Pablo por la entrada en el blog...

¡¡¡desde luego en Rafael habrás encontrado un maestro!!! seguro que hay alguien que sepa tanto de cernicalos como él, pero no nadie que sepa más!!!y que tenga tanta experiencia en la especie como él....pocos o ninguno!!!

Un saludo

Manolo Andrés

Pablo Barrena dijo...

Muchas gracias, Manolo. Es un verdadero privilegio del que estoy disfrutando cada día.

Un abrazo!

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