El pasado sábado 28 de julio, comenzamos con la campaña de anillamiento de limícolas en el PN Bahía de Cádiz. Gran asistencia en una mañana que se levantó fresca, un poco atípica para las fechas en las que estamos.
En total, 6 aves capturadas y marcadas, de 4 especies distintas:
Hoy se ha publicado la nota sobre el uso de fanerógamas marinas en la construcción de nidos por la golondrina común (Hirundo rustica) en la Revista de la Sociedad Gaditana de Historial Natural, con la autoría de un servidor y Alberto Álvarez.
Os invito a que la leáis haciendo click en el siguiente link:
Seguramente no vaya a ser de las entradas más elaboradas y trabajadas que haya publicado hasta ahora y que vaya a publicar en el futuro, pero creo que no está de más aclarar ciertos aspectos de dos materias bastante comentadas habitualmente y de las que sin embargo a menudo se habla sin un claro conocimiento de la normativa de aplicación, incluso desde dentro del propio mundillo de la ornitología -especialmente del anillamiento- y/o la fotografía.
1. Estarán facultadas para llevar a cabo el anillamiento científico de aves silvestres las personas titulares del carné de anillador conforme a la legislación vigente.
2. El carné de anillador no faculta para anillar especies incluidas en el Catálogo Andaluz de Especies Amenazadas en las categorías de «en peligro de extinción» y «vulnerable»; ni para anillar en colonias de reproducción de Podicipediformes, Ciconiiformes y Larolimícolas; ni para anillar pollos de martín pescador (Alcedo atthis), abejaruco (Merops apiaster), vencejo cafre (Apus caffer), avión zapador (Riparia riparia), golondrina dáurica (Hirundo daurica), avión común (Delichon urbica), chochín (Troglodytes troglodytes), mito (Aegithalos caudatus) y pájaro moscón (Remiz pendulinus).
3. El anillamiento de las especies comprendidas en el apartado anterior requiere la autorización excepcional de la Consejería competente en materia de medio ambiente en los términos previstos en los artículos 9 y 10 de la Ley 8/2003, de 28 de octubre que deberá ser solicitada y tramitada conforme a lo dispuesto en los artículos 12 a 15. Los solicitantes de esta autorización deberán acompañar a su solicitud una memoria del proyecto de anillamiento avalado por una institución científica o una organización ornitológica de ámbito nacional de reconocido prestigio, que especifique las especies objeto del anillamiento, los métodos de captura y marcaje a emplear y las circunstancias de lugar y tiempo.
4. En los espacios naturales protegidos, las autorizaciones deberán ajustarse a la normativa específica de protección que resulte aplicable, así como a los instrumentos de planeamiento que ordenen la utilización de sus recursos naturales.
Artículo 21. Fotografía, filmación, grabación y seguimiento de especies silvestres.
1. La fotografía, filmación, grabación, observación o el seguimiento de especies silvestres requiere autorización cuando afecte a especies amenazadas de aves y mamíferos en época de reproducción o se usen puestos fijos durante más de una jornada; en los demás casos no se requerirá autorización, siempre que no se moleste o inquiete a los animales.
2. Las solicitudes serán formuladas y tramitadas conforme a lo dispuesto en los artículos 12 a 15.
3. Las autorizaciones serán motivadas y contendrán las condiciones, limitaciones o controles que se consideren necesarios.
4. Cuando estas actividades se pretendan desarrollar en espacios naturales protegidos, deberá además observarse la normativa específica aplicable a dichos espacios, así como los instrumentos de planeamiento que ordenen la utilización de sus recursos naturales."
A buen seguro, sabremos hacer una lectura comprensiva de este texto, del cual podremos extraer qué está permitido y qué no lo está sin previa autorización específica.
Ya de vuelta a mi tierra, me he dispuesto a redactar un report sobre mi estancia en la Isla de Tabarca (Alicante), donde he permanecido durante quince días trabajando en la estación de anillamiento científico allí instalada durante el paso prenupcial (15 de marzo al 15 de mayo) y enmarcada dentro del proyecto europeo “Piccole Isole”.
Mi viaje comenzó el 14 de abril, cuando despegué del Aeropuerto de Jerez rumbo a L’Altet, previo veloz paso por la T4 de Barajas. Allí me recibieron los compañeros de SEO Alicante, encargados de coordinar y sacar adelante la estación, año tras año. Todo fueron comodidades desde el principio y, desde aquí, les agradezco una vez más el trato recibido.
Isla de Tabarca desde el barco a mi llegada
Tras hacer noche en Sant Vicent, nos dirigimos a Santa Pola, donde habríamos de coger el barco que nos llevara a la Isla de Tabarca, apenas a 4 millas de costa. Al llegar me llaman la atención dos cosas: el poblado no es tan pequeño como pensaba y no hay un solo coche ni metro asfaltado. Además, compruebo que los problemas de flora alóctona invasora no son exclusivos de la península y más concretamente de Andalucía, sino que también afectan a esta pequeña isla. Recibiéndome a la salida del puerto encuentro dos preciosos rodales de Carpobrotus edulis y otro más de Mesembryanthemum sp., ambas plantas crasas rastreras y tapizantes, con una pasmosa facilidad de expansión, debido a su adaptación a condiciones climáticas extremas y cambiantes.
Después de dejar el equipaje en las instalaciones del CEAM (Centro de Educación Ambiental) que el Ayuntamiento de Alicante pone a nuestra disposición para que podamos alojarnos, nos damos un paseo hasta los lugares en los que están emplazadas las redes. Aunque ya es bastante tarde, todavía capturamos algunas currucas zarceras (Sylvia communis) y una mosquitera (Sylvia borin), amén de los que serían mis inseparables compañeros de aventura: los mosquiteros musicales (Phylloscopus trochilus). Un dato: no pasó un solo día de la quincena sin capturar al menos un individuo de esta especie, que fue la única presente en todas las jornadas de anillamiento, no en vano es el taxón más capturado y estudiado durante la campaña.
Curruca zarcera (Sylvia communis) macho
Después de pasar mi primera noche en la isla, pude comprobar la mañana siguiente, de camino en bici a abrir las redes, una de las mejores escenas que Tabarca me ha ofrecido en estas dos semanas: sus amaneceres. Simplemente brutales.
Amanecer en la Isla de Tabarca
Apenas un par de horas después de la escena idílica que muestro en la foto de arriba, llegaría la primera de las especies que hasta el momento nunca había tenido el gusto de anillar. Anillando en paso pre-nupcial en una isla, el abanico de especies que se pueden llegar a capturar es bastante amplio, así que al acercarme a la última de las redes y ver un ave bastante grande, me podía esperar casi cualquier cosa. Finalmente se trataba de una preciosa tórtola europea (Streptopelia turtur). De éstas todavía tendría que anillar seis más durante la quincena, una más que en toda la campaña del año pasado.
Detalle de la cabeza de una tórtola europea (Streptopelia turtur)
El resto del primer día, así como los dos siguientes, transcurrió entre mosquiteros musicales, alguna curruca capirotada y carrasqueña y ruiseñores, intercalados con los primeros colirrojos reales (Phoenicurus phoenicurus) y abubillas (Upupa epops) de mi turno, todas típicas de esta época del año.
Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) macho
Abubilla (Upupa epops)
Quizá uno de los mayores quebraderos de cabeza me lo han dado los alcaudones comunes (Lanius senator). Una llegada inusual de esta especie a la isla, en comparación con otros años, ha exigido también un gran esfuerzo físico. Son aves que, a pesar de su bella apariencia, son depredadoras y muy oportunistas, por lo que debí doblar esfuerzos en el tiempo de revisión de las redes a fin de evitar bajas. Hasta un total de 17 alcaudones fueron capturados -imaginad cuántos había y que no cayeron en la red- durante el período, por solamente uno que se capturó en 2011 en el mismo turno.
Alcaudón común (Lanius senator) macho.
A partir del cuarto día tuve la compañía de Esther, amiga y compañera de nuestro grupo de anillamiento (E.O.A.S.), quien además de continuar su formación me ayudó con el trabajo a realizar. Fue a partir de entonces cuando comenzaron las sorpresas, en lo que a capturas se refiere.
Durante la tarde del viernes 20 de abril, con un cielo encapotado, nulo movimiento de aves y un viento que casi obligaba a cerrar las redes, llegó la primera de ellas, y una de las más destacadas, puesto que se trataba de un individuo de escribano hortelano (Emberiza hortulana). Un par de días después volví a avistar otros dos individuos en uno de los paseos de revisión de las redes.
Escribano hortelano (Emberiza hortulana)
Apenas dos días después, y sumergidos en pleno paso de colirrojos reales, papamoscas grises y cerrojillos, hubo una importante llegada de collalbas, principalmente grises (Oenanthe oenanthe) y alguna rubia (Oenanthe hispanica). No es excesivamente común capturarlas con redes japonesas, pero en este caso alguna de cada especie se dejó anillar. En el caso de la collalba rubia, capturamos un solo individuo, pero se trataba de un macho que lucía sus mejores galas nupciales.
Collalba rubia (Oenanthe hispanica) macho en plumaje nupcial.
Collalba gris (Oenanthe oenanthe)
Y así llegamos al día 25 de abril, mi undécimo día en la isla y que sería sin duda el más interesante de la quincena. La noche anterior le comentaba a Esther que tenía el presentimiento de que nos esperaba alguna sorpresa al día siguiente...
Apenas empezada la mañana, con una ligera brisa, se registraba bastante movimiento de lavanderas boyeras (Motacilla flava). Una de ellas se despistó y la encontré en la red, muy fácilmente identificable desde muy lejos debido a su llamativo color amarillo. Mi sorpresa llegó al contrastar todas las subespecies y verificar cómo se trataba de un macho joven de la subespecie dombrowskii, propia de Europa del Este (Rumanía). Al parecer no está catalogada como rareza, pero me resultó muy llamativo.
Motacilla flava dombrowskii
Se diferencia de la subespecie nominal principalmente por su garganta amarilla, siendo en la iberiae de color blanco. Además, existe un contraste entre el antifaz gris ceniza y el píleo gris azulado.
Pero lo mejor me quedó reservado para la tarde. De nuevo entró el mestral con bastante fuerza y ya estaba a punto de plegar las redes. De camino al grupo de redes 3, observé cómo una abubilla se refugiaba en las chumberas que rodean este grupo de redes y me acerqué con la esperanza de que quizá al ver cómo me aproximaba levantara el vuelo y tropezara con la red. Cual fue mi sorpresa cuando, del sitio en el que se había refugiado la abubilla, salió una rapaz nocturna de tamaño medio que impactó contra la red, quedando prácticamente suelta dentro de la bolsa. Solté la bici inmediatamente y la atrapé antes de que pudiera escapar. Tenía entre mis manos un precioso juvenil de Búho chico (Asio otus).
Sin duda se trata de una notable captura. A pesar de que la isla se encuentra a pocos kilómetros de costa, capturar un ejemplar de búho chico de casi un año de edad en época de migración prenupcial en el mar, no es una captura al uso. Fue un momento que disfrutamos muchísimo y del que os dejo algunas fotos:
Anillamiento de búho chico (Asio otus)
Búho chico (Asio otus) EURING 5. Detalle del interior del ala.
Búho chico (Asio otus) EURING 5. Detalle del ala.
Búho chico (Asio otus) EURING 5. Detalle de la cabeza y disco facial.
Búho chico (Asio otus) EURING 5. Vista general.
La mañana del domingo 29 de abril se fue Esther y llegó Alberto Plata, compañero de aventuras alpinas, y quien habría de sucederme en las labores de anillamiento a partir del día 1 de mayo. En las tres escasas horas que pasé solo, "aproveché" para capturar otra especie bastante curiosa: una curruca mirlona (Sylvia hortensis). La primera de las campañas 2011-12.
Curruca mirlona (Sylvia hortensis)
A modo de resumen global, os dejo una tabla con todas las capturas, por orden sistemático:
NOMBRE
CASTELLANO
NOMBRE
CIENTÍFICO
ENGLISH NAME
NÚMERO
Tórtola
Europea
Streptopelia turtur
European Turtle Dove
7
Búho Chico
Asio otus
Long-eared Owl
1
Abubilla
Upupa epops
Hoopoe
4
Golondrina Común
Hirundo rustica
Barn Swallow
1
Bisbita Arbóreo
Anthus trivialis
Tree Pipit
1
Lavandera Boyera ssp. flava
Motacilla flava flava
Yellow Wagtail ssp. flava
1
Lavandera Boyera ssp. dombrowskii
Motacilla flava dombrowskii
Yellow Wagtail ssp. dombrowskii
2
Colirrojo Real
Phoenicurus phoenicurus
Common Redstart
40
Petirrojo Europeo
Erithacus rubecula
Robin
4
Ruiseñor Común
Luscinia megarhynchos
Rufous Nightingale
23
Collalba Gris
Oenanthe oenanthe
Northern Wheatear
6
Collalba Rubia
Oenanthe hispanica
Black-eared Wheatear
1
Mirlo Común
Turdus merula
Blackbird
1
Carricerín Común
Acrocephalus schoenobaenus
Sedge Warbler
1
Carricero Común
Acrocephalus scirpaceus
Reed Warbler
1
Zarcero Común
Hippolais polyglotta
Melodious Warbler
10
Curruca Carrasqueña
Sylvia cantillans
Subalpine Warbler
20
Curruca Cabecinegra
Sylvia melanocephala
Sardinian Warbler
4
Curruca Mirlona
Sylvia hortensis
Western Orphean Warbler
1
Curruca Zarcera
Sylvia communis
Common Whitethroat
28
Curruca Mosquitera
Sylvia borin
Garden Warbler
8
Curruca Capirotada
Sylvia atricapilla
Blackcap
12
Mosquitero Papialbo
Phylloscopus bonelli
Bonelli's Warbler
14
Mosquitero Ibérico
Phylloscopus ibericus
Iberian Chiffchaff
1
Mosquitero Común
Phylloscopus collybita
Common Chiffchaff
9
Mosquitero Musical
Phylloscopus trochilus
Willow Warbler
95
M. Musical ssp. yakutensis
Phylloscopus trochilus yakutensis
Willow W. ssp. yakutensis
1
Papamoscas Gris
Muscicapa striata
Spotted Flycatcher
7
Papamoscas Cerrojillo
Ficedula hypoleuca
Pied Flycatcher
8
Alcaudón Común
Lanius senator
Woodchat Shrike
17
Gorrión Común
Passer domesticus
House Sparrow
6
Verderón Común
Carduelis chloris
Greenfinch
2
Escribano Hortelano
Emberiza hortulana
Ortolan Bunting
1
Total general
338
Por último, como nota curiosa, os dejo el audio de una pequeña entrevista que me hicieron la mañana del 20 de abril para la Cadena SER de Alicante, en el que tanto Toni Zaragozi como yo hablamos del Proyecto Piccole Isole en la Isla de Tabarca.
En fin, toda una experiencia que me gustaría repetir en un futuro próximo. Muy recomendable en todos los sentidos.
Siguiendo la línea de la última entrada, vuelvo a escribir sobre mosquiteros, esta vez sobre el tercero de los comunes por estos lares: el mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli).
Este pequeño inverna en las áreas más tropicales de África, donde aprovecha su para invernal para realizar la muda completa, antes del viaje de regreso a Europa (aunque algunos contingentes permanecen en el frente africano del Mediterráneo), donde establece su zona de cría, permaneciendo desde abril hasta septiembre.
Phylloscopus bonelli bonelli
Como se aprecia tanto en la primera como en la segunda de las fotos, el mosquitero papialbo se caracteriza por poseer una garganta y pecho de un blanco prácticamente puro, a diferencia del resto. Además, tanto primarias como rectrices tienen un borde amarillo verdoso intenso que contrasta con el tono general apagado, así como un obispillo de la misma tonalidad que se diferencia claramente del dorso verde grisáceo. Finalmente, en comparación con P. collybita, sus patas son más claras y la proyección de primarias es notoriamente diferente.
Detalle del ala de Mosquitero papialbo
Además, en el caso del individuo anillado esta misma mañana en la Reserva Natural de la Laguna del Taraje (Puerto Real, Cádiz), podemos observar en la foto superior cómo la P6 está claramente escotada (véase la entrada anterior), característica típica de la subespecie nominal bonelli, propia de Europa occidental.
Hay muchas veces que en el mundo de la ornitología en general, y en el del anillamiento científico en particular, las diferencias las marcan los pequeños detalles. Una pluma retenida, una medida, una emarginación de más o de menos... pueden establecer la diferencia entre sexos, edades o, incluso, especies.
Para las dos especies que protagonizan esta entrada, muchas veces hay diferencias fenotípicas patentes a simple vista, pero otras el asunto se complica un poco más, como es el caso de la siguiente foto:
Izquierda: Mosquitero común (Phylloscopus collybita); Derecha: Mosquitero musical (P. trochilus)
En este caso la diferencia se encuentra, casi únicamente, en el número de emarginaciones de las primarias. Y... ¿qué es una emarginación?
Pluma de gavilán (Accipiter nisus)
En la foto anterior, perteneciente a una gavilán (Accipiter nisus), se aprecia claramente cómo, a la altura de la flecha blanca, la hemibandera externa se estrecha. Esa reducción en el grosor de la hemibandera externa se llama emarginación ó escotadura.
Para nuestro dos mosquiteros, nos fijaremos en el número de primarias escotadas que poseen. El mosquitero común tiene cuatro primarias con emarginación, desde P3 a P6, contando desde la más externa o vestigial como P1:
Detalle de primarias de Mosquitero común (P. collybita)
Por su parte, el mosquitero musical carece de escotadura en la P6, teniendo solamente tres emarginaciones desde P3 a P5:
Detalle de primarias de Mosquitero musical (P. trochilus): Ausencia de escotadura en P6.
Después de las últimas lluvias, el cielo nos concedió una mañana de tregua y aprovechamos para retomar la aplazada jornada de anillamiento en la Laguna del Taraje. Un cielo encapotado nos recibió aún de noche y nunca nos llegó a abandonar, si bien el agua no hizo acto de presencia.
La jornada, entre otras cosas, nos sirvió para constatar la bajada en el número de currucas capirotadas (Sylvia atricapilla) y la aparición de otras especies migrantes previamente ausentes. Aunque las capturas no fueron numerosas, especies como el carricerín común (Acrocephalus schoenobaenus), el torcecuello (Jynx torquilla), la curruca mosquitera (Sylvia borin) y los primeros carriceros comunes (Acrocephalus scirpaceus) amenizaron la mañana.
Aquí dejo algunas fotos:
Resaltar también la observación y/o escucha de individuos de ruiseñor común (Luscinia megarhynchos) y curruca carrasqueña (Sylvia cantillans).