Mostrando entradas con la etiqueta Santibáñez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Santibáñez. Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Serreta mediana (Mergus serrator) en la Bahía de Cádiz

Realmente desconozco hasta qué punto es una especie que se pueda considerar rareza en la Bahía de Cádiz, pero a mí particularmente me sorprendió bastante encontrarme una esta mañana mientras observaba somormujos con mi amiga Bea.


Estábamos en Santibáñez y, entre unas pocas gaviotas cabecinegras, charranes patinegros y un mar de cuellos blanquinegros que se sumergían -somormujos-, se asomó un "pato" un poco peculiar. Un pico largo, naranja intenso y extremadamente fino, me hizo pensar enseguida en una serreta y ya luego contrastándolo en la guía, parecía bastante claro que se trataba de una serreta mediana (Mergus serrator). Su capucha marrón y el plumaje "sucio", me decantan hacia un macho con un plumaje a caballo entre el estival y el de eclipse. Una grata sorpresa. Por desgracia desapareció súbitamente y no tuve la oportunidad de hacerle ninguna foto.

He de reconocer que está empezando a picarme el gusanillo de las anátidas...

martes, 29 de diciembre de 2009

Somormujos y porrones

En un ratito de descanso que nos dio esta mañana el mal tiempo que reina últimamente por aquí, me fui a ver si conseguía ver los silbones en la Bahía.

No sabía muy bien por dónde aproximarme al fondo del saco interno. Primero probé por la salina de la Dolores, donde desemboca el Río Arillo, pero el carril que lleva hasta la depuradora estaba bastante embarrado por culpa de la lluvia y el "sendero" marismeño que lleva hasta ella estaba aún peor, por lo que decidí pasarme por Camposoto. Aquello estaba de pájaros como los días anteriores, aunque estaba bastante peor de agua, porque el fuerte viento de poniente y la marea llena habían propiciado que el oleaje superara la línea de dunas y llegara hasta la carretera. Un verdadero río de agua salada y espuma...

Decidí probar lo último que se me ocurrió, teniendo en cuenta cuánto me limitaba, en lo que a tiempo de observación se refiere, lo negro que se estaba poniendo el cielo: me fui a Satibáñez (señalado con el asterisco verde).


Allí, donde tiene su sede una asociación de pescadores que lleva el mismo nombre, monté mi telescopio. Enseguida vi que lo que aparentemente era un mar vacío (con mal color y oleaje, pero vacío), se divisaban muchas cabecitas que aparecían y desaparecían. Por lo menos ya había conseguido ver los somormujos lavancos, que refugiándose del viento se habían acercado más a la orilla occidental de la Bahía. Después de apenas cinco minutos, pasó un precioso bando de unos veinte porrones moñudos. Diez minutos más tarde ya estaba desmontando el telescopio por culpa de la meteorología.

En fin, que otro día intentaré ir al mismo sitio pero con un tiempo algo más favorable...

P.D: Lamento no haber podido colgar fotos de somormujo lavanco o de los porrones moñudos, pero la gran distancia que me separaba de ellos y la mala meteo me lo impidieron...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...